La Policía realizó este sábado siete allanamientos en distintos puntos de Trelew en el marco de la investigación por el violento intento de robo ocurrido el pasado 20 de agosto en la joyería Joyas Patagónicas, ubicada en pleno centro de la ciudad. Durante aquel episodio, uno de los presuntos asaltantes murió tras recibir un disparo efectuado por el comerciante.
Los procedimientos comenzaron alrededor de las 7:30 y estuvieron a cargo de personal de la División Policial de Investigaciones (DPI) de Trelew, con la colaboración del Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) y la División Canes.
La investigación permitió reconstruir los movimientos realizados antes, durante y después del intento de robo y, según la hipótesis policial, establecer que quienes participaron habían realizado una planificación previa y estudiado la rutina del propietario del comercio.
El hecho ocurrió el 20 de agosto, cerca de las 9 de la mañana, cuando cuatro hombres que se movilizaban en dos motocicletas intentaron concretar un robo en la joyería. Dos de ellos ingresaron al establecimiento mientras los restantes aguardaban en las motos para facilitar la posterior huida.
Ante la situación, el comerciante utilizó un arma de fuego y efectuó disparos contra los asaltantes. Uno de ellos quedó herido en el lugar y posteriormente murió, mientras que otro habría resultado lesionado. Los restantes escaparon sin lograr sustraer elementos del comercio.
Un llamado falso para alejar a la Policía
Uno de los puntos centrales de la investigación fue la reconstrucción de la maniobra que habría precedido al asalto.
De acuerdo con la información de la DPI, los sospechosos conocían el horario de llegada del comerciante y el momento de apertura de la joyería. También habrían tenido en cuenta la presencia habitual de efectivos policiales en el centro y la cercanía de una dependencia policial.
Según la hipótesis investigativa, minutos antes del intento de robo realizaron un llamado falso al 101 alertando sobre un supuesto hecho grave en una farmacia ubicada a varias cuadras. En la comunicación se habría advertido sobre la presencia de personas encapuchadas ingresando al establecimiento.
La alerta provocó el desplazamiento de policías que se encontraban recorriendo el centro, tanto a pie como en móviles, hacia el lugar del supuesto episodio.
Prácticamente al mismo tiempo, los involucrados pusieron en marcha el plan contra la joyería. Las motocicletas se posicionaron en un pasaje cercano con sus conductores esperando, mientras que otro vehículo habría trasladado hasta aproximadamente media cuadra del comercio a los dos hombres encargados de ingresar.
Los siguieron durante kilómetros a través de las cámaras
Tras el intento de robo, los investigadores iniciaron un extenso relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas para reconstruir las rutas de escape.
El análisis demandó varios días y obligó a seguir cuadra por cuadra los posibles recorridos. Desde la DPI destacaron además la colaboración de vecinos y comerciantes que facilitaron registros de cámaras particulares.
Una de las motocicletas pudo ser seguida durante aproximadamente cinco kilómetros, mientras que el recorrido de la segunda fue reconstruido a lo largo de unos dos kilómetros y medio. En ambos casos, las imágenes condujeron a sectores ubicados a aproximadamente media cuadra de los domicilios de personas que quedaron bajo investigación.
Una de las motocicletas presuntamente utilizadas durante el hecho pudo ser recuperada. Respecto del segundo rodado, los investigadores manejan la hipótesis de que habría sido robado y posteriormente desarmado. En uno de los domicilios allanados fueron encontrados restos de motocicletas que serán sometidos a peritajes.
Como resultado de los siete procedimientos realizados este sábado, la Policía secuestró teléfonos celulares, una motocicleta señalada como uno de los vehículos utilizados para movilizarse durante el hecho y otros elementos considerados de interés para la causa.







